Recorriendo el mundo de la fantasía

Recorriendo el mundo de la fantasía. Imágenes de hadas, ninfas, elfos, duendes, seres mitológicos (egipcia, griega, romana, nórdica...), ángeles, guerreros, vikingos, cruzados, templarios, valkirias, amazonas, brujas, hechiceros, druidas, dragones, dioses, demonios, vampiros, animales, licántropos (hombre lobo), sirenas, unicornios, espíritus...

Relatos Vampíricos


Relato de Vampiros: Noviembre

Se despertó por la mañana con una sensación extraña en el cuerpo. Había descansado mal sin motivo aparente. A pesar de tener calefacción central su habitación estaba helada. Pero a diferencia de al resto de los mortales, eso a ella le volvía loca. Sólo pensar en acurrucarse bajo 2 toneladas de mantas le hacía tener ganas de ir a dormir. Estaba de vacaciones. Su novio acababa de mudarse a su casa y estaba dormido junto a ella. Todo era perfecto. Sin embargo, algo le preocupaba hasta el extremo de no dejarle dormir. Tenía un regusto amargo en la boca del estómago y no sabía explicar porqué. Desde muy pequeña había tenido ese... ¿don?... Cuando las cosas se iban a poner feas su cuerpo le avisaba para que estuviera preparada... El atropello de su hermano, la muerte de su padre, los cuernos de su ex... siempre el mismo aviso... como ahora.

Se levantó dejándolo en la cama y se metió en la ducha. El agua tibia caía sobre su espalda mojada calmando la sensación incómoda. Fuera nevaba. El cielo, de un gris blanquecino, luchaba con la oscuridad para conservar ese azul pero iba perdiendo la batalla. La oscuridad se instalaba en el borrando todo tono de color. Pensó, por un segundo, que su vida era igual. Pero lo desechó rápido porque no era cierto. Él estaba con ella, en su vida, en su cama. Había decidido apostar al caballo perdedor. Quedarse a su lado cuando todos los demás se habían ido. Y por ello era afortunada. Y por ello su vida era perfecta.

Cuando él se despertó la sensación incómoda de ella fue en aumento. No parecía él. Su mirada estaba perdida, sus ojos enrojecidos. Estaba más blanco que nunca, más frío que nunca, más peligroso... Y ella olía tan bien... No podía mantener el control. Había sido un error ir a vivir con ella, tan bonita dentro de la ducha. Tan apetecible... Creía que podría mantener la calma pero no. Ser un vampiro no ponía las cosas fáciles, ser un vampiro sin decírselo a ella las complicaba todavía más. Y el instinto asesino, que surgía desde lo más profundo de su ser, era ya incontrolable.

Se metió en la ducha con ella, impaciente y nervioso. Ella lo interpretó como deseo. Se entregó a él. Lo que no imaginaba es que el deseo era de otro tipo. En menos de un suspiro ella estaba tendida en los brazos de él, inerte. Probablemente ni si quiera supo qué pasó. Él la abrazaba llorando, incapaz de hacer nada más. Le había arrebatado la vida. Nunca se lo podría perdonar.

A fin de cuentas era un vampiro, ¿qué podía hacer? Y ella olía tan bien... y él tenía tantísima hambre... Y ahora estaba solo de nuevo. Y permanecería así por toda la eternidad.

Autora: Iraia


Relato de Vampiros: La Mujer que hizo llorar al anticristo

Dita nació un 28 de septiembre en Rochester, Michigan. En un principio, no supo que era vampira, aunque poco tardó en descubrirlo al sentir sed... Aquella que sólo se siente cuando eres esclavo de la lujuria y solo se puede mitigar con los flujos más lúbricos de un cuerpo inocente que secreta en momentos de peligro y placer.

Fallen Sweet Renné (porque ese era su nombre mortal) descubrió desde los nueve años que se sentía mucho mas cómoda si estaba desnuda. De echo, aunque la primera década de su vida le llamó la atención ser bailarina abandonó las clases de ballet para comenzar a trabajar en una tienda de juguetes sexuales. Entre aquellos traviesos juguetes y prohibidos encajes sus colmillos comenzaron a crecer.

“La vampira se ama a si misma. De otra forma no resultaría tan irresistible su mirada tan hechizantes sus movimientos de serpiente. Por eso es cazadora; porque ofrece un anzuelo atractivo a quienes, ingenuos se quedan congelados ante su belleza y se convierten en fáciles receptores de su mordida”.

Conoció al monstruo y se enamoró de él. Raziel encontró en ella a una musa inspiradora, una cómplice y una esposa. Por las noches ambos se juraban amor eterno encima de una lápida de la normalidad y desplegaban juntos sus alas hasta que amanecía. La pareja de vampiros sellaron sus vidas eternas en un ritual con su propia sangre. Después fornicaron de todas las formas posibles y se prometieron que no habría ni estacas ni balas de plata que mataran aquella unión. Juntos le quitarían los clavos a Cristo y bailarían encima de una alfombra de biblias destrozadas.......

Con el tiempo, igual que las manzanas la historia de amor entre Dita y Raziel comenzó a podrirse. Ella deseaba controlarlo y él a toda costa se dedicó a seducir a jóvenes apetitosas, las cuales pudieran saciar sus ansias de carne inocente. Lo abandonó, lo humillo, permitió que la claridad divina cayera con todo su aplomo sobre el corazón del monstruo y lo redujera a polvo.

Al final hecho un ovillo indefenso, lo maldijo hasta el fin de los tiempos, y Raziel, con el dolor convertido en su sombra, le gritó mientras Dita se desvanecía para integrarse a la luna...

En la medida que seamos sus esclavos y le recordemos lo bella que nos parece, la vampira volara una noche mas...

Autor: DarkRaziel


Pastor Aleman

1 comentarios:

  1. Los vampiros no son de fiar, en cuanto te descuidas te hincan el diente.

    ResponderSuprimir

Entradas populares