Recorriendo el mundo de la fantasía

Recorriendo el mundo de la fantasía. Imágenes de hadas, ninfas, elfos, duendes, seres mitológicos (egipcia, griega, romana, nórdica...), ángeles, guerreros, vikingos, cruzados, templarios, valkirias, amazonas, brujas, hechiceros, druidas, dragones, dioses, demonios, vampiros, animales, licántropos (hombre lobo), sirenas, unicornios, espíritus...

Cuento japones: LA BODA DE LOS RATONES

LA BODA DE LOS RATONES


Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar había una pareja de ratones. Ellos estaban muy
Ratones enamorados. La boda de los ratones.
enamorados.

Pero el padre de la ratoncita era un ratón muy terco y todos los días se decía: "Tengo que casar a mi hija con el más fuerte del mundo, es decir, ¡con el Sol!"

Los novios estaban desalentados y muy tristes.

En ese momento pasaba una ratona vieja que al darse cuenta del desaliento de la pareja, se paró y preguntó: "¿Qué les pasa?"

El ratón le contó acerca del padre de la ratoncita.

La ratona vieja oyó la historia y les dijo: "Voy a conversar con su padre" y se fue en su búsqueda.

En eso encontró al padre, se le acercó y le preguntó: "¿De veras el sol es el más fuerte del mundo? Pero el sol se oculta tras las nubes".

El padre le dijo: "¡Es verdad! ¡Entonces tengo que casar a mi hija con una nube!"

La ratona vieja le dijo: "Pero las nubes pasan llevadas por el viento".

Leyenda japonesa: BUNBUKU CHAGAMA

BUNBUKU CHAGAMA

Un día, Jinbei, el chatarrero, estaba como de costumbre de camino a su casa del pueblo con una carretilla llena de chatarra que había comprado ese día. De repente, escuchó unas voces burlándose ruidosamente, y él se dio la vuelta para ver a varios muchachos acosando e intimidando a una muchacha. "¡Eh, muchachos! ¡Dejadla en paz!" Jinbei gritó. Entonces los muchachos huyeron. Sin embargo, cuando él se volvió para hablar con la muchacha, no la pudo encontrar por ninguna parte. "¡Qué raro!, ¿adónde podría haber ido?".

Jinbei siguió caminando, y pronto se encontró con el sacerdote principal de un templo budista que estaba en la cima de una colina cercana. "Hola Jinbei", dijo el sacerdote. “Recientemente he estado buscando una tetera. Si encuentras una buena, dímelo. Yo la compraré a buen precio”. El sacerdote se fue.

De regreso a casa, Jinbei comenzó a ordenar la chatarra. Él tenía el hábito de comprar incluso cosas que nunca vendería, y debido a esto, él tenía siempre su casa llena de chatarra y era muy pobre. Después de un rato, Jinbei descubrió una tetera muy fina que nunca antes había visto en un rincón del cuarto. "Hmm, ¿cuándo conseguí yo esto?" Jinbei se preguntaba asombrado. Entonces recordó lo que el sacerdote le había dicho, y por eso se puso de camino hacia el templo cargando la tetera en la espalda.

Cuento: EL OGRO ROJO QUE LLORO

EL OGRO ROJO QUE LLORÓ

Hace mucho, mucho tiempo, vivía a los pies de una montaña un ogro rojo de aspecto muy feroz, con
Un ogro es una criatura humanoide horrenda y fea de la mitología de muchos países. También se les suele mencionar en cuentos de hadas, en los que suelen alimentarse de personas, especialmente niños. Se les suele representar con una gran cabeza, mucho pelo hirsuto, normalmente barba abundante, abultada panza y cuerpo fornido.
un cuerno en la cabeza y el cuerpo completamente rojo. Sin embargo, su corazón era bondadoso, y su mayor deseo era poder vivir en armonía junto con los habitantes del pueblo cercano. Pero estos, siempre que le veían, le tenían miedo y huían de él, y por eso el ogro rojo se sentía muy triste.

Así, un día decidió poner un aviso delante de su puerta:

"No soy peligroso en absoluto"

Pero al asomarse para colocar el cartel, una vez más, los aldeanos huyeron espantados. El ogro rojo se puso a llorar y rompió el cartel que había escrito.

En ese momento apareció un ogro azul conocido suyo, de aspecto igualmente feroz pero que era también muy bondadoso.

"Hola, ogro rojo, ¿por qué rompes eso?"

"Ay, ogro azul, habia escrito este cartel para que los aldeanos vieran que no soy malvado y se llevaran bien conmigo, pero a pesar de todo, ellos me siguen teniendo miedo y huyen de mi cada vez que me ven".

Leyenda y cuentos japones: NEMURI NEKO

NEMURI NEKO

Hace mucho, mucho tiempo, viajaba un escultor llamado Sakichi. Sakichi quería hospedarse en un
Buda japonés
hotel pero no tenía dinero, entonces se dirigió al hotelero y le dijo: "Yo no tengo dinero pero en su lugar le puedo hacer una escultura".

El hotelero le permitió quedarse y Sakichi así lo hizo. Al día siguiente Sakichi le entregó una escultura de un dios.

El hotelero exclamó: "¡Esta es una escultura magnífica!"

Por ese entonces se estaba construyendo en Nikkotoushougu en donde se encontraba un escultor muy famoso llamado Jingoro Hidari. El hotelero presentó a Sakichi ante Jingoro para que trabajara con él. Sakichi estaba muy contento y pensó: "Voy a trabajar con mucho ahínco."

Jingoro se dirigió a Sakichi: "Voy a cincelar un dragón y tú cincela un gato en la puerta".

Todos trabajaron muy arduamente y la noche en que acabaron con las obras en Nikkoutoushougu hicieron una fiesta. Todos estaban muy contentos y cantaron, danzaron y bebieron.

Esa noche todos estaban muy cansados y se durmieron sin comer la rica comida que había. A la mañana siguiente se sorprendieron mucho al ver que alguien se había comido todo sin dejar ni una pizca.

Cuento: EL MONTE KACHIKACHI

EL MONTE KACHIKACHI

Hace mucho tiempo vivían en un pequeño pueblo un anciano labrador y su esposa, a quienes no
Anciano labrador japones
dejaba de atormentar un malvado tanuki. Éste bajaba de la montaña cada noche y se dedicaba a estropear los campos y pisotear y arrancar todas las plantas que con tanto esmero habían sido sembradas. El pobre hombre se enfurecía mucho cada vez que esto sucedía, pero no había forma de atrapar al autor de aquellas diabluras para castigarle.

Cierto día estaba el labrador en plena faena, cuando vio sentado detrás suyo a un tanuki, que se reía de él viéndolo trabajar con tanto ahínco.

- ¡Viejo estúpido! - le dijo el animal -, ¿por qué te molestas? Trabajas en vano, porque yo me encargaré luego de que no quede nada de lo que has sembrado.

El viejo comprendió que aquel tanuki era el causante de los daños en sus campos, y agarrando un palo, se lanzó a por él, pero el animal ya había huido.

La escena se repitió al día siguiente. El hombre bajó a su sembrado y se puso a labrar como siempre. Al poco rato volvió a aparecer el tanuki, que empezó de nuevo a mofarse de él.

- ¡Qué risa me das! ¡Mírate ahí, trabajando para nada! ¡Viejo tonto, toda tu cosecha se pudrirá y morirás de hambre!

Cuento japones: MOMOTARO

MOMOTARO


Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar vivía una pareja de ancianos.
Pareja de ancianos japoneses

Un día el anciano salió a la montaña a recoger leña mientras que la ancianita fue al río para lavar ropa, en eso un enorme melocotón bajaba por el río, aguas abajo.

Ella lo recogió y se lo llevó a casa. El anciano al llegar a casa se sorprendió al ver tan enorme melocotón! y dijo: "¡Qué melocotón tan grande!, ¿lo cortamos? y la anciana contestó: "¡Sí, vamos a cortarlo!"

En ese momento el melocotón empezó a moverse y de su interior salió un niño.

Los ancianos se sorprendieron al ver a un niño salir de aquel enorme melocotón, y a la vez, una gran alegría los embargó al ver en él al hijo que no tenían.

"¡Lo llamaremos Momotaro! porque nació de un "momo" (melocotón).

Momotaro comía mucho y creció fuerte y robusto. Nadie podía rivalizar con él, pero había algo que preocupaba a los ancianos, éste no pronunciaba ni una sola palabra.

Leyenda: EL MILANO Y EL CUERVO

EL MILANO Y EL CUERVO

Hace mucho, mucho tiempo, todas las aves eran de color blanco y se parecían mucho. Las madres
Historia japonesa: El milano y el cuervo
tenían problemas para identificar a sus crías.

Un día un milano pensó: "Debe haber algún remedio" y en eso dijo: "¡Voy a colorear mis plumas!"

El milano hizo una tintura con unas plantas y coloreó sus plumas de marrón. "¡Muy bien! ¡Muy bonito!" se dijo a sí mismo.

Al día siguiente el milano se dirigió a todas las aves: "¡Vamos a colorearnos las plumas! ¡Yo soy el tintorero!"

Al ver al milano, todas las aves dijeron: "¡Mira, su pluma es muy bonita. Yo también quiero tener color!"

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